
Este es Santiago. El mismo donde se viene estudiar, muchos a trabajar y otros a comprar. Está lleno de edificios, locales comerciales, gastronomía y hasta está cerca de la Casa de Gobierno, La Moneda.
Sin embargo, todas las acciones son pasajeras. Trabajamos, estudiamos y compramos sólo durante unas horas, luego nos vamos a nuestras casas a descansar en una cómoda cama. Pero, qué pasa para los que su casa es una calle y su colchón unos diarios? Son los mismos personajes que miramos con temor y hasta asco cuando transitamos por ahí. No nos damos cuenta de su existencia, y seguimos nuestro camino sin importarnos nada.
Ellos esta vez, son los protagonistas de mi reportaje.
1 comentario:
No veo, lamentablemente, que hayas llevado a cabo las correcciones sugeridas en clase.
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